Zulima y Daniel
Un amor que nació entre vocación y destino
La boda de Zulima y Daniel
Zulima y Daniel se conocieron mientras realizaban la residencia en el Hospital Universitario de Navarra. Entre jornadas intensas, vocación compartida y conversaciones que fueron acercándolos, nació una historia de amor que el 30 de mayo escribió uno de sus capítulos más especiales.
La pareja eligió Torre Loizaga para celebrar su boda. Su arquitectura medieval, sus extensos jardines y su extraordinaria colección de coches clásicos convirtieron este enclave de Bizkaia en un escenario lleno de personalidad.
Durante la celebración, Morrocotudo Estudio sorprendió a los invitados con sus acuarelas en directo, convirtiendo cada retrato en un recuerdo único y personal de la boda.
La música y la iluminación de Sonort envolvieron la finca y acompañaron cada momento de la fiesta. María Izkue se encargó de inmortalizar la jornada a través de la fotografía, mientras que Recuerdos de Cine recogió en vídeo toda la emoción del día.
Una boda en Torre Loizaga elegante, cercana y llena de detalles, concebida para reflejar la historia y la personalidad de Zulima y Daniel.
Operación Boda Wedding Planner se encargó de la organización integral y la coordinación de la boda, cuidando cada decisión para que la pareja pudiera vivir y disfrutar plenamente de un día inolvidable. se encargó de la organización integral y la coordinación de la boda, cuidando cada decisión para que la pareja pudiera vivir y disfrutar plenamente de un día inolvidable.
Zulima lució un vestido de novia de Paredero Quirós, acompañado por zapatos de Flordeasoka y pendientes de Suárez. Para los preparativos escogió una delicada bata de Serên Collection.
El estilismo de Zulima se completó con el trabajo de Chic Bilbao en la peluquería y el maquillaje de Patricia Pérez Badiola. Daniel eligió un elegante chaqué confeccionado a medida por Scalpers.
Las niñas de arras, vestidas por Birinit, aportaron dulzura y naturalidad a la ceremonia. La propuesta floral de Colmenero Atelier llenó los diferentes espacios de armonía y acompañó la belleza del entorno.
La experiencia gastronómica estuvo a cargo de Brass Catering, con una propuesta creada para disfrutar y compartir. Los espectaculares coches de Torre Loizaga aportaron un carácter inconfundible a la celebración.